27 de septiembre de 2026

Bouzán y Llera vuelven a conquistar el Sella tras un final decidido al esprint

Los palistas riosellanos revalidan el título en una 88ª edición muy igualada, con ocho embarcaciones llegando al tramo definitivo con opciones de victoria

Walter Bouzán y Alberto ‘Bertín’ Llera han vuelto a escribir sus nombres en lo más alto del Descenso Internacional del Sella. Los representantes del Club Piragüismo El Sella se impusieron este sábado en la 88ª edición de una de las pruebas más emblemáticas del deporte asturiano, después de resolver en los últimos metros una carrera marcada por la igualdad entre las principales embarcaciones.

Los vigentes campeones afrontaban los cerca de veinte kilómetros entre Arriondas y Ribadesella como una de las parejas de referencia después de su victoria en 2025. Esta vez volvieron a responder a las expectativas, aunque tuvieron que esperar prácticamente hasta el final para imponer su ritmo.

La victoria supone el segundo triunfo consecutivo de Bouzán y Llera como pareja. En el caso de Walter Bouzán, el resultado amplía todavía más una trayectoria extraordinaria en el Sella: el riosellano alcanza ya las trece victorias en la prueba.

Una salida con numerosos candidatos

La competición comenzó al mediodía en Arriondas después de uno de los rituales más reconocibles del verano asturiano. El exfutbolista Santi Cazorla fue el encargado de pronunciar el pregón antes del canto del himno de Asturias y de la apertura de los cepos que dio paso a la salida de los más de 1.200 palistas participantes.

La edición de 2026 llegaba con una amplia nómina de aspirantes en K2 masculino. Junto a Bouzán y Llera figuraban parejas como Javier López y Pedro Vázquez, Miguel Llorens y Valdemar Jorgensen, los húngaros Adrián Boros y Tamas Erdelyi o la formada por Julio Martínez y Franco Balboa.

Desde los primeros kilómetros quedó claro que no sería una edición propicia para grandes diferencias. Varias embarcaciones consiguieron mantenerse en cabeza y los continuos movimientos no terminaron de romper el grupo principal.

Bouzán y Llera tuvieron que gestionar además algunos problemas en los primeros compases, pero consiguieron recuperar posiciones rápidamente para instalarse entre los aspirantes a la victoria.

Una carrera táctica hasta Ribadesella

La igualdad fue una de las principales características de la prueba. A diferencia de otras ediciones en las que una pareja consigue abrir diferencias antes de alcanzar los kilómetros finales, esta vez el grupo de cabeza se mantuvo especialmente numeroso.

Javier López y Pedro Vázquez asumieron buena parte del trabajo durante las primeras fases, mientras el resto de favoritos permanecía pendiente de cualquier movimiento que pudiera resultar definitivo.

Bouzán y Llera intentaron aumentar el ritmo antes de entrar en los kilómetros finales, aunque no consiguieron marcharse en solitario. La situación obligó a los campeones a administrar sus fuerzas y esperar una nueva oportunidad.

A medida que Ribadesella se acercaba, la carrera se convirtió en una sucesión de ataques. Miguel Llorens y Valdemar Jorgensen tomaron la iniciativa en los últimos kilómetros y consiguieron colocarse al frente de un grupo en el que todavía permanecían numerosas embarcaciones.

Hasta ocho K2 llegaron al tramo decisivo manteniendo posibilidades reales de alcanzar la victoria, convirtiendo la edición de 2026 en una de las más competidas de los últimos años.

Bouzán y Llera guardaron su ataque para el momento decisivo

La resolución llegó después de superar la isla de La Boticaria. Con el puente de Ribadesella ya próximo y apenas margen para nuevas estrategias, Bouzán y Llera aumentaron de manera contundente la velocidad de su embarcación.

El cambio de ritmo resultó definitivo.

Llorens y Jorgensen habían llegado al último sector encabezando la carrera y mantuvieron sus opciones hasta los metros finales, pero no pudieron responder al esprint de la pareja riosellana.

Bouzán y Llera cruzaron en primera posición bajo el puente de Ribadesella con un tiempo oficial de 1 hora, 8 minutos y 26 segundos. La enorme igualdad quedó reflejada en las diferencias: Llorens y Jorgensen terminaron segundos, mientras que Adrián Boros y Tamas Erdelyi completaron el podio.

Las seis primeras embarcaciones llegaron a meta separadas por menos de seis segundos, un dato que resume el nivel competitivo de esta edición.

Para Bouzán, además, el nuevo triunfo tiene un significado especial. A sus 48 años continúa ampliando una relación histórica con el Descenso Internacional del Sella y eleva a trece su número de victorias. Llera, por su parte, consigue su segundo título en la prueba después del logrado junto al propio Bouzán en 2025.

Alberto Plaza se impone en K1

La jornada dejó también otros triunfos destacados para el piragüismo asturiano.

En la categoría K1 masculina, Alberto Plaza consiguió la victoria con un registro de 1 hora, 14 minutos y 8 segundos. Joaquín Iglesias terminó en segunda posición y Federico Vega completó el podio.

En K2 femenino, Amaia Osaba y Llara Tuset fueron las más rápidas y alcanzaron Ribadesella con un tiempo de 1 hora, 22 minutos y 13 segundos. Para Osaba, el resultado supone además alcanzar las diez victorias en el Descenso Internacional del Sella.

La categoría K1 femenina tuvo como vencedora a la húngara Zsofia Czellai, que completó el recorrido en 1 hora, 26 minutos y 5 segundos. Irati Osa fue segunda y Andrea Rodríguez terminó tercera.

El Sella vuelve a convertirse en una gran fiesta asturiana

La competición deportiva volvió a desarrollarse en medio del ambiente característico de Les Piragües, una celebración que cada verano reúne a miles de personas a lo largo del recorrido entre Arriondas y Ribadesella.

La edición de este año estuvo marcada también por el estreno del renovado puente Emilio Llamedo de Arriondas, escenario desde el que volvió a comenzar una prueba que forma parte tanto de la historia deportiva como de la tradición festiva del Principado.

Después de recuperar en 2025 una victoria local que no se producía desde hacía casi tres décadas, Bouzán y Llera han conseguido dar continuidad a aquel éxito. Un año después, los dos palistas riosellanos vuelven a ocupar el primer puesto del Sella y confirman una sociedad deportiva capaz de combinar la enorme experiencia de Bouzán con el presente y la proyección de Llera.