25 de septiembre de 2026

Rezago en Ciencias y Matemáticas: Análisis de la Prueba PISA 2025 en México, España, Colombia y Argentina

Desafíos en el rendimiento académico de los estudiantes mexicanos

Las habilidades en matemáticas, ciencias y lectura de los estudiantes en México presentan serias deficiencias, ubicándose por debajo del promedio de los países miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Estas conclusiones se basan en los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA 2025) del año pasado, que pone de manifiesto la necesidad urgente de mejorar la formación académica en el país.

Este panorama plantea un desafío considerable para México, que busca formar una mayor cantidad de profesionales en el ámbito de las nuevas tecnologías. La situación no es exclusiva de México, ya que países como Argentina, Colombia y España enfrentan realidades similares en términos de rendimiento educativo.

Resultados de la prueba PISA 2025

La evaluación PISA 2025 abarcó a 760,000 estudiantes de 15 años de 91 países y economías, analizando sus competencias en matemáticas, lectura y ciencias. Esta edición introdujo evaluaciones adicionales relacionadas con el dominio del idioma inglés y el aprendizaje digital, así como una sección dedicada a los hábitos de uso de sistemas de inteligencia artificial (IA) en el contexto educativo.

Las conclusiones generales de la prueba son alarmantes. El rendimiento académico en los países de la OCDE ha disminuido, alcanzando los niveles más bajos en matemáticas y lectura. Según el estudio, uno de cada cinco jóvenes de 15 años presenta un rendimiento bajo en estas áreas fundamentales.

Desempeño deficiente en matemáticas y ciencias en México

En el caso específico de los estudiantes mexicanos, la evaluación reveló que solamente el 50% es capaz de identificar la idea principal de un texto moderadamente extenso y de localizar información concreta a través de criterios complejos. Esta cifra se encuentra por debajo del 69% registrado en el promedio de la OCDE.

En cuanto a las ciencias, el rendimiento se mantiene estancado entre 2022 y 2025. Se estima que aproximadamente la mitad de los jóvenes evaluados tiene la capacidad de reconocer explicaciones adecuadas sobre fenómenos científicos comunes. Sin embargo, nuevamente, este porcentaje se sitúa por debajo del promedio general de 74% en los países de la OCDE.

La creciente preocupación por las habilidades matemáticas

Los resultados en matemáticas son particularmente preocupantes, ya que solo tres de cada diez estudiantes pueden resolver situaciones sencillas, como comparar rutas o convertir precios entre diferentes monedas, sin instrucciones adicionales. Esta situación refleja un descenso continuo en el rendimiento de los estudiantes mexicanos en esta asignatura desde 2022.

La insuficiencia de habilidades matemáticas y científicas entre los jóvenes en México plantea serias dudas sobre la capacidad del país para formar profesionales que puedan impulsar innovaciones tecnológicas. Este déficit también representa una barrera significativa para aumentar la competitividad internacional, dado que refleja una fuerza laboral que carece de las habilidades demandadas por el mercado actual.

El caso de Argentina y sus desafíos educativos

Argentina enfrenta una situación crítica en su sistema educativo. La evaluación PISA reveló que ocho de cada diez estudiantes no alcanzan el nivel mínimo en matemáticas, según lo establecido por la OCDE. Este nivel implica que los jóvenes deberían tener habilidades básicas como resolver ecuaciones simples o realizar conversiones cotidianas.

En ciencias y lectura, el panorama es igualmente desalentador, ya que el 58% de los jóvenes evaluados no logra alcanzar el umbral mínimo de desempeño. El Ministerio de Capital Humano de Argentina ha reconocido que los resultados reflejan una crisis en el aprendizaje, atribuida a decisiones educativas de administraciones gubernamentales anteriores que han debilitado el sistema educativo.

Colombia y la búsqueda de mejoras en educación

Colombia ha experimentado una caída en el rendimiento de sus estudiantes en las tres áreas evaluadas, aunque la disminución ha sido menos pronunciada en comparación con otros países de la región. La OCDE destaca que esta tendencia se debe, en parte, a la ampliación de la cobertura educativa para jóvenes de 15 años, lo que ha permitido incluir a estudiantes de poblaciones marginadas.

A pesar de las mejoras en infraestructura educativa y la implementación de jornadas escolares ampliadas, solo el 29% de los estudiantes colombianos alcanzó competencias básicas en matemáticas, en comparación con el promedio del 65% en la OCDE.

Resultados preocupantes en España

Los bajos rendimientos de los estudiantes no son exclusivos de América Latina. España ha registrado sus peores resultados en 15 años. Aproximadamente un tercio de los estudiantes no alcanza los niveles mínimos establecidos en matemáticas y lectura, mientras que en ciencias la tendencia también muestra una ligera disminución.

El gobierno español ha reconocido que durante el periodo 2022-2025 se ha incrementado el porcentaje de alumnos en niveles de bajo rendimiento, en contraste con la disminución de aquellos en niveles altos. Los resultados de la evaluación PISA 2025 reflejan una caída en las puntuaciones en lectura, matemáticas y ciencias, superando la media de la OCDE y de la Unión Europea.

Reflexiones sobre el futuro educativo

Ante la caída del rendimiento académico en múltiples países, Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, subrayó la urgencia de revertir esta tendencia. Destacó que el uso no supervisado de nuevas tecnologías podría agravar la situación en evaluaciones futuras. Aunque la tecnología y la inteligencia artificial presentan oportunidades para enriquecer el aprendizaje, su uso debe ser cauteloso y orientado a objetivos claros.

El informe de la OCDE aboga por una integración moderada de las nuevas tecnologías en el aula, enfatizando que su implementación debe ser cuidadosa y no sustituir la atención, el esfuerzo y la comprensión necesarios para un aprendizaje efectivo.