1 de octubre de 2026

Caso Amigo LNG: Razones detrás de la cesión de 36 hectáreas del Golfo de California para el proyecto de gas de EE. UU. en México

Proyecto Amigo LNG en Bahía Catalina: una controversia ambiental

La terminal de gas natural licuado (GNL) conocida como Amigo LNG está proyectada para ser construida en Bahía Catalina, ubicada al sur de Guaymas, en el estado de Sonora, México. Desde su presentación en 2024, este proyecto ha suscitado preocupaciones entre diversos colectivos, organizaciones y defensores del medio ambiente, quienes han alertado sobre los posibles riesgos que representa para los ecosistemas, los modos de vida y la biodiversidad del golfo de California. A pesar de estas advertencias, el Gobierno federal ha otorgado 36 hectáreas de superficie marítima para facilitar la construcción y operación de la terminal.

El proyecto es liderado por AMIGO LNG S.A. de C.V., una empresa conjunta entre Epcilon LNG LLC, con sede en Texas, y LNG Alliance, con sede en Singapur. La compañía ha destacado que esta terminal será la primera de su tipo a gran escala en la costa oeste de México, permitiendo el acceso directo al transporte marítimo hacia mercados en Asia-Pacífico y América Latina, y ofreciendo un suministro global de GNL. De este modo, el complejo tiene como finalidad transportar gas natural producido en los Estados Unidos hacia mercados asiáticos y potencialmente a otras regiones del mundo.

Apoyo gubernamental y críticas de organizaciones ambientales

En el inicio de 2023, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó la terminal de Amigo LNG como un componente clave en la expansión de inversiones privadas en el sector portuario del país. Sheinbaum se comprometió a agilizar la entrega de permisos necesarios para el inicio de la construcción. Sin embargo, organizaciones de defensa ambiental han señalado que estas autorizaciones se han concedido de manera discrecional y con inconsistencias.

Documentación oficial indica que en abril de 2022, la Administración del Sistema Portuario Nacional Guaymas (ASIPONA Guaymas), bajo la Secretaría de Marina, otorgó a Amigo LNG un contrato para el uso de aproximadamente 36 hectáreas en Bahía Catalina, destinadas a una terminal especializada en GNL. Este contrato fue adjudicado de manera directa, sin licitación pública, justificándose en que la empresa posee terrenos adyacentes a la Zona Federal Marítimo Terrestre, lo que permitiría este tipo de concesión.

Cuestionamientos sobre el proceso de permisos

A pesar de esta justificación, la organización Defensa Ambiental del Noroeste ha argumentado que para llevar a cabo una adjudicación directa se deben cumplir ciertos requisitos, incluyendo la presentación de una autorización de impacto ambiental emitida por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA). Un comunicado reciente de la ASEA reveló que Amigo LNG presentó su solicitud para dicho permiso el 26 de noviembre de 2025, y la autorización formal fue emitida el 13 de abril de 2026.

La discrepancia en las fechas ha cobrado relevancia en el contexto de un juicio de amparo interpuesto por la organización Nuestro Futuro en marzo de 2026. Este recurso legal cuestionaba el procedimiento utilizado para evaluar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de Amigo LNG, argumentando que la documentación presentada era insuficiente para evaluar los riesgos potenciales para el ecosistema del golfo de California. En este proceso, la ASEA afirmó que no había otorgado permiso alguno a Amigo LNG hasta ese momento, lo que llevó a una suspensión judicial de las aprobaciones ambientales mientras se resolvía el caso.

Preocupaciones sobre el futuro del golfo de California

El golfo de California enfrenta amenazas no solo por el proyecto de Amigo LNG, sino también por una serie de terminales y plantas operadas por empresas extranjeras que buscan convertir esta región en un punto estratégico para la exportación de GNL desde Estados Unidos. Este fenómeno se debe a las estrictas regulaciones ambientales en la costa oeste estadounidense, que han llevado a las empresas a buscar alternativas más flexibles en México.

Se estima que Amigo LNG exportará más de 5.1 millones de toneladas de gas licuado al año, lo que implicaría la llegada de aproximadamente 175 buques metaneros anualmente al golfo de California. Organizaciones como Nuestro Futuro han advertido sobre los efectos negativos que esto podría acarrear, incluyendo el aumento del ruido submarino, riesgos de colisiones con cetáceos, desplazamiento de fauna, y la introducción de especies invasoras, así como impactos en la calidad del agua y emisiones de gases de efecto invernadero.

La diversidad biológica en peligro

El golfo de California es conocido por su rica biodiversidad, albergando hasta el 40% de los mamíferos marinos y un tercio de las especies de cetáceos en el mundo, además de albergar especies en peligro de extinción como la vaquita marina. La organización Nuestro Futuro ha enfatizado que las decisiones relacionadas con el proyecto Amigo LNG no pueden ser tratadas de manera superficial, dado el potencial daño a los ecosistemas de la región.

Antes de que el proyecto continúe, es fundamental esclarecer las irregularidades en los procedimientos de autorización y si ha habido ocultamiento o manipulación de información para avanzar en la construcción de la terminal. La situación actual exige una revisión exhaustiva para garantizar la protección del golfo de California y su invaluable biodiversidad.