El Gobierno de México ha llegado a un consenso con las principales plataformas digitales sobre un nuevo decreto que busca responsabilizar a las empresas tecnológicas en la difusión de contenidos que fomenten el odio, la violencia, el abuso y el acoso. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que este acuerdo será formalizado en el Diario Oficial de la Federación en los próximos días.
Sheinbaum destacó que las empresas han mostrado un respaldo total a las propuestas, aunque sugirieron algunos ajustes. “Increíblemente, [las empresas tecnológicas] estuvieron totalmente de acuerdo. Agregaron algunos temas, pero las plataformas están de acuerdo con lo que les estamos pidiendo. De tal manera que el decreto sale con un acuerdo”, afirmó la mandataria.
Contexto de la nueva regulación
Esta iniciativa regulatoria surge como respuesta a un ataque violento ocurrido en la Escuela Secundaria Número 13 “Justo Sierra Méndez”, en Torreón, Coahuila, donde dos exalumnos, supuestamente influenciados por una cuenta de redes sociales que glorifica a autores de masacres escolares, llevaron a cabo el ataque. Ante esta situación, Sheinbaum estableció un grupo de trabajo interinstitucional para diseñar programas y mecanismos que obliguen a las plataformas digitales a eliminar de manera efectiva el contenido violento.
La presidenta del país enfatizó la necesidad de que las empresas asuman su parte de la responsabilidad en la difusión de contenido nocivo, buscando que no se propague información relacionada con actos delictivos. Recientemente, también se ha mantenido un diálogo con jóvenes y representantes de plataformas digitales para asegurar que la normativa contemple mecanismos preventivos sin caer en la censura.
Responsabilidad de las plataformas digitales
Sheinbaum ha subrayado que, aunque los padres de familia tienen un rol en el uso adecuado de internet por parte de sus hijos, la responsabilidad de las grandes empresas tecnológicas es significativamente mayor. “No es lo mismo la responsabilidad de una empresa monopólica, mundial, que está promoviendo sin ningún filtro que los jóvenes tengan acceso a la violencia en las redes”, indicó, subrayando la necesidad de crear espacios seguros para niñas, niños y jóvenes en línea.
A pesar de que los detalles específicos del acuerdo aún no han sido revelados, se espera que Luisa María Alcalde, consejera jurídica del Ejecutivo Federal, comparta la normativa esta semana. Anteriormente, se mencionó que diversas entidades, como la Consejería Jurídica y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, así como especialistas académicos, formarían parte del desarrollo de esta iniciativa.
Mecanismos para la protección de los menores
Según la información preliminar, las plataformas tendrán que implementar programas informáticos que limiten el acceso de los menores a contenidos perjudiciales, que incluyen discursos de odio, extremismo violento, acoso digital, violencia escolar, explotación sexual, suicidio y trastornos alimenticios. Además, deberán mejorar sus mecanismos de moderación para evitar la recomendación automática de materiales nocivos y facilitar herramientas para denunciar publicaciones inapropiadas.
Sheinbaum puntualizó que “las plataformas tendrán que desarrollar todos los mecanismos para que niñas, niños y adolescentes no puedan tener acceso a estos contenidos”. Esto implicará la implementación de configuraciones de control parental más estrictas y una colaboración activa con las autoridades en investigaciones sobre la difusión de material dañino.
Compromisos adicionales y supervisión
También se espera que el decreto contemple la designación de enlaces disponibles las 24 horas para la atención de casos críticos, la preservación de evidencia digital y la notificación inmediata ante amenazas a la vida o integridad personal. El cumplimiento de estas medidas estará bajo la supervisión de la Agencia de Transformación Digital y el Centro Nacional de Inteligencia.
Finalmente, se anticipa que el decreto incluirá iniciativas para reforzar el programa “El ABC de las Emociones”, la creación de buzones confidenciales para detectar situaciones de riesgo de manera temprana y el lanzamiento de campañas de orientación y apoyo dirigidas a los adolescentes, con el objetivo de construir un entorno digital más seguro y responsable.
