27 de octubre de 2026

La editorial Almadía y el debate sobre la efectividad de los detectores de inteligencia artificial

Premio Internacional y Controversia

La novela «Donde el agua trabaja» (2026), del autor peruano David Silva Rojas, ha sido galardonada con el prestigioso Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, superando una competencia de 2,204 manuscritos provenientes de 22 países. Sin embargo, su presentación en España se vio abruptamente alterada por una acusación que cuestionó la autenticidad de su escritura. El 23 de octubre, un reportaje reveló que Pangram, una herramienta diseñada para detectar textos generados por inteligencia artificial (IA), atribuía un sorprendente 99% de la novela a esta tecnología.

La trama de la obra sigue la vida de una joven que abandona su comunidad para trabajar en los campos agrícolas de Perú, enfrentando diversas formas de explotación. Silva Rojas, inspirado por entrevistas con trabajadores de Ica, ha sido elogiado por el jurado del premio, que incluía a reconocidas autoras como Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, quienes destacaron su habilidad para utilizar silencios y frases concisas en su narración.

Ante las preocupaciones planteadas por la investigación, Almadía decidió suspender las presentaciones del libro y llevar a cabo una revisión exhaustiva. Aunque el autor ha negado el uso de herramientas de IA en su proceso creativo, la editorial aún no ha emitido un veredicto definitivo sobre la situación.

El Debate en Redes Sociales

La noticia desató un intenso debate en las redes sociales, donde algunos usuarios compartieron fragmentos de la novela que consideraban típicos de la escritura generada por IA, mientras que otros cuestionaron la validez de que un software pudiera poner en entredicho la reputación de un escritor sin pruebas adicionales. Este debate también ha involucrado a estudiantes, periodistas y otros profesionales, planteando dos preguntas cruciales: ¿qué tan fiables son estos detectores y qué realmente pueden demostrar sus resultados?

La herramienta Pangram, junto a otros programas como GPTZero, se basa en un aprendizaje previo con ejemplos de escritura tanto humana como artificial para desarrollar su capacidad de diferenciación. Analizan los textos en busca de patrones en la elección de palabras y la estructura de las oraciones, pero el porcentaje de identificación no proporciona una visión clara sobre el grado de participación del autor humano.

Desafíos de los Detectores de IA

La precisión de estas herramientas varía dependiendo de los tipos de textos utilizados para su entrenamiento. Un programa que funcione bien con artículos periodísticos o trabajos escolares puede no ser tan efectivo al evaluar una novela experimental o una obra poética. Pangram, según sus afirmaciones, ha entrenado su detector con una variedad de textos, aunque la falta de pruebas de su eficacia con novelas en español ha generado escepticismo.

El escritor Jorge Gómez Jiménez ha señalado que las editoriales y los concursos literarios están en un punto crítico y carecen de estrategias adecuadas para verificar la autenticidad de las obras, sugiriendo que la evaluación debe incluir un componente humano que considere la experiencia de lectura frente a textos potencialmente generados por IA.

La Influencia de la IA en la Escritura

Un aspecto que complica aún más el panorama es el hecho de que los modelos de IA se alimentan de obras escritas por humanos, lo que plantea la interrogante sobre hasta qué punto los «tics» de la IA son también parte de nuestro propio estilo de escritura. Esto se hace evidente cuando se considera que muchas investigaciones sobre detectores se han realizado en inglés, dejando un vacío en la evaluación de textos en español. Un estudio liderado por la lingüista forense Sheila Queralt en 2025 reveló que los programas de detección cometieron errores significativos al clasificar textos que combinaban escritura humana y artificial.

Pangram, aunque no participó en esta investigación, afirma tener una tasa de falsos positivos del 0.0026% en español. Sin embargo, esta cifra ha sido cuestionada, ya que proviene de pruebas realizadas en textos de internet, sin confirmar su efectividad en novelas originales en español.

Consecuencias de las Acusaciones

La controversia en torno a «Donde el agua trabaja» no es un caso aislado, ya que en la literatura en inglés han surgido situaciones similares donde acusaciones sobre el uso de IA han llevado a la cancelación de publicaciones y la revisión de premios. Un caso notable fue el de «Shy Girl», una novela de terror de Mia Ballard, que fue retirada del mercado tras ser objeto de investigación, aunque sin pruebas concretas.

En otros casos, como el del nigeriano Jerry Falade, las dudas sobre la autoría llevaron a sus agentes a retirar su manuscrito de negociaciones avanzadas, argumentando que no podían verificar el proceso de creación. Las respuestas a estas acusaciones han variado: algunas instituciones han respaldado a los autores después de revisiones detalladas, mientras que otras han optado por retirar obras o interrumpir procesos editoriales.

En el caso de la obra de Silva Rojas, Almadía continúa su investigación, y aunque las presentaciones se han suspendido, queda un interrogante en el aire: ¿quién debería ser responsable de evaluar estas acusaciones y con qué criterios? La evolución de la tecnología de IA plantea desafíos significativos para el futuro de la escritura y la literatura.