El concepto de belleza trasciende lo meramente estético, siendo una manifestación íntima de nuestra esencia y singularidad. En ocasión del Día Internacional de la Belleza, celebrado el 9 de septiembre, L’Oréal Groupe reveló su decálogo sobre la belleza a través de una exposición fotográfica titulada «La belleza nos habita», en colaboración con el artista Cristian Salvatierra. Este decálogo se propone redefinir la belleza como un acto de dignidad, abarcando aspectos como su impacto económico, social, cultural y emocional, así como la importancia de la diversidad y la sostenibilidad.
La belleza como motor de dignidad y desarrollo
Durante la presentación oficial en el Museo Kaluz, en Ciudad de México, Ersi Pirishi, presidenta de L’Oréal Latinoamérica, enfatizó que la belleza en la región no es un lujo ni un concepto frágil, sino un sector clave que influye directamente en la salud y el desarrollo de los 670 millones de habitantes de Latinoamérica. Según Pirishi, la industria de la belleza ha demostrado ser resiliente, manteniendo su crecimiento incluso en contextos de mercado desafiantes. En este sentido, México se destaca como un ejemplo significativo: por cada empleo directo en L’Oréal se generan 15 empleos adicionales en la economía nacional, alcanzando más de 46,670 puestos de trabajo en total. En Brasil, donde la empresa opera un Centro de Investigación e Innovación, la proporción es de 1 a 14, con más de 43,300 empleos creados.
Sin embargo, el liderazgo en el sector no solo se basa en una estrategia comercial, sino en un compromiso integral que comienza desde la creación de nuevos productos hasta su llegada al consumidor. L’Oréal colabora con estilistas, dermatólogos y comerciantes, y se compromete a operar con energía 100% renovable, promover una ciencia ética y cruelty-free, y desarrollar iniciativas sociales que ayuden a detectar problemas cutáneos. Estas acciones son parte de su operación en 17 mercados de la región.
La belleza como patrimonio cultural
La cultura no se limita a las artes, los monumentos o la historia escrita; también se manifiesta en nuestros cuerpos, en cómo nos arreglamos y en los aromas que elegimos para nuestras rutinas diarias. Así, la belleza adquiere una dimensión patrimonial, conservando aquello que una comunidad considera valioso y digno de ser compartido. En este contexto, la belleza se convierte en una forma de resistencia cultural.
Latinoamérica es un crisol de diversidad, con múltiples raíces e historias que se reflejan en cada rostro y tipo de cabello, lo que impide la reducción a un solo estándar. L’Oréal Groupe sostiene que esta diversidad es fundamental en su proceso de investigación e innovación, con el objetivo de desarrollar productos que se adapten a las variadas características y necesidades de los consumidores. Un ejemplo de ello es la metodología que han implementado para estudiar la diversidad capilar en diferentes regiones del mundo, utilizando mediciones físicas de los rizos, como el diámetro de curvatura y la cantidad de ondas. En Brasil, la compañía ha identificado al menos seis tipos distintos de rizos.
Innovación tecnológica en la investigación capilar
Además, L’Oréal Groupe ha colaborado con Dassault Systèmes, una empresa de software francesa, para crear una herramienta que genera modelos 3D de diferentes tipos de cabello. Esta tecnología permite analizar las partes del mechón desde una perspectiva biológica, facilitando la comprensión de la relación entre la raíz y la estructura del rizo. Este enfoque científico es un paso crucial hacia la personalización de productos que respondan a las necesidades específicas de cada tipo de cabello.
La autoimagen en la construcción de la belleza
Para L’Oréal Groupe, la belleza no se limita a la apariencia externa, sino que también abarca la forma en que nos percibimos a nosotros mismos. En la exposición «La belleza nos habita», Cristian Salvatierra captura los rostros de diversos trabajadores de la compañía, destacando que cada individuo tiene el poder de ser el autor de su propia imagen y de participar en su construcción personal. Esta iniciativa plantea una de las preguntas más profundas de la experiencia humana: ¿quién puedo llegar a ser?
Así, la exposición no solo celebra la belleza en sus múltiples formas, sino que también invita a la reflexión sobre la identidad y el potencial personal, un viaje que cada uno de nosotros puede emprender.

Más historias
Claude descubre un nuevo posible pariente de CRISPR en menos de 24 horas
Empresa aboga por la edición de embriones como un imperativo moral: ¿Qué implica esta práctica?
Descubren la singular firma genética en el ADN de bebés concebidos in vitro