2 de octubre de 2026

El papel del algoritmo en la captación de jóvenes para el crimen organizado: ¿quién es responsable?

Reclutamiento Digital: El Uso de Redes Sociales por Grupos Criminales en América Latina

El llamado de la criminalidad en redes sociales

En un mundo cada vez más interconectado, las redes sociales han adquirido un papel fundamental, incluso en las actividades más oscuras. Pedro, un joven colombiano de la región suroccidental del país, fue captado por un grupo criminal tras mostrar interés en un video que exhibía el pago a un adolescente por recoger hojas de coca. Este tipo de interacción es solo un ejemplo de cómo las plataformas digitales se han convertido en un medio eficaz para atraer a jóvenes hacia el crimen organizado. Yiner Quiguantar, un líder indígena que trabaja para rescatar a niños y adolescentes de estas organizaciones, subraya que la captación digital está en aumento, al igual que su labor para ayudar a los menores a escapar de estas redes criminales.

El impacto del reclutamiento digital en Colombia y más allá

Las cifras son alarmantes. En Colombia, la Jurisdicción Especial para la Paz estima que el 44% de los jóvenes reclutados por grupos armados en 2025 fueron contactados a través de plataformas digitales. Entre 2024 y julio de 2026, la Defensoría del Pueblo documentó 1,173 casos de reclutamiento de menores, advirtiendo sobre un posible subregistro. En Ecuador, un estudio reciente reveló que el 27% de los jóvenes entrevistados se unieron a pandillas luego de ser contactados en redes sociales. Aunque en México no hay estadísticas precisas, las autoridades han tomado medidas tras el descubrimiento de un campo de entrenamiento del Cártel Jalisco Nueva Generación, donde se utilizaban perfiles en redes para atraer a jóvenes.

Las plataformas digitales y su respuesta al reclutamiento

Las grandes tecnológicas han sido criticadas por su inacción frente a esta problemática. A pesar de que han colaborado en ocasiones con las autoridades para eliminar perfiles que promueven el reclutamiento, algunas, como TikTok, han negado que exista evidencia sobre la captación de adolescentes en sus plataformas. Meta, por su parte, ha reconocido la existencia de modelos de inteligencia artificial para detectar contenido relacionado con el reclutamiento. Sin embargo, estas acciones han sido consideradas insuficientes por expertos y organizaciones de la sociedad civil, quienes demandan medidas más proactivas para prevenir la propagación de contenido que alienta el reclutamiento.

La dinámica del reclutamiento: tres etapas clave

El proceso de reclutamiento digital se desarrolla en tres fases: exposición, interacción y activación. En la primera fase, los jóvenes son expuestos a contenido en redes, a menudo de manera accidental. La música y las tendencias virales son frecuentemente utilizadas como un gancho para atraer a los menores. En la segunda fase, los jóvenes interactúan con cuentas de grupos criminales, lo que puede llevar a la etapa final, donde se realiza el reclutamiento físico. Este proceso se vuelve casi automático cuando los algoritmos de las plataformas comienzan a mostrar contenido relacionado con el crimen a aquellos que han mostrado interés.

Un ciclo vicioso alimentado por la cultura juvenil

El reclutamiento no solo se basa en el contacto directo, sino que también se alimenta de la cultura juvenil. Los grupos criminales utilizan música y símbolos identificables para atraer a los adolescentes, creando un ambiente donde la vida delictiva es glamorizada. Esto es especialmente evidente en el caso de las jóvenes, quienes a menudo son presentadas como figuras de poder en un contexto que refuerza estereotipos patriarcales. La promesa de reconocimiento, poder y pertenencia se convierte en un atractivo irresistible para muchos de ellos, alimentando así un ciclo de reclutamiento constante.

Desafíos en la regulación y moderación de contenido

Las plataformas digitales enfrentan críticas por su falta de acción efectiva. A pesar de que han eliminado algunas cuentas relacionadas con el reclutamiento, expertos señalan que estas medidas son insuficientes para frenar la propagación de contenido delictivo. Las leyes en países como Colombia, Ecuador y México han intentado abordar el reclutamiento, pero a menudo fallan en incluir a las plataformas digitales como responsables. Sin un marco claro de cooperación y responsabilidad, el reclutamiento digital seguirá siendo un desafío creciente.

La lucha continua por rescatar a los jóvenes

A medida que el reclutamiento digital se convierte en una problemática más extendida, organizaciones y líderes comunitarios como Quiguantar se enfrentan a la dura realidad de rescatar a jóvenes como Pedro. Aunque algunos logran escapar, muchos otros siguen atrapados en redes criminales que los explotan. La resistencia frente a esta situación es cada vez más difícil, y las acciones de las plataformas digitales son cruciales para prevenir que más adolescentes caigan en estas trampas. Sin un compromiso serio por parte de las grandes tecnológicas, la lucha contra el reclutamiento digital continuará siendo un esfuerzo monumental, donde cada rescate se convierte en un acto de resistencia frente a un sistema que parece favorecer la perpetuación del crimen organizado.