24 de octubre de 2026

Empresa desarrolla perros genéticamente modificados para potenciar el ejército de EE. UU.

Una propuesta innovadora en el ámbito de la genética canina

Ayer se dio a conocer Warhound, una startup cuyo objetivo es desarrollar perros genéticamente mejorados para su uso en el ejército de Estados Unidos, así como en fuerzas del orden y servicios de emergencia. Esta iniciativa, que podría parecer sacada de una película de ciencia ficción, busca reconstituir el suministro nacional de perros de trabajo de élite, disminuyendo así la dependencia de criadores europeos especializados en canes militares.

Fundada por Palmer Luckey, de Anduril, y Ben Lamm, cofundador de Colossal Biosciences, la empresa ha logrado captar 200 millones de dólares en financiamiento. Lamm ha compartido que Warhound se encuentra en la fase inicial de edición genética de su primer grupo de perros, para lo cual ya ha recolectado muestras de sangre de canes de alto rendimiento pertenecientes a diversas instituciones, incluyendo el ejército, la policía y servicios de emergencia. Las razas que se enfocarán en este proyecto son principalmente el belga malinois, junto con algunos labradores y pastores alemanes. Se espera que la primera camada de cachorros nazca a comienzos de 2027.

Mejorando la salud y las capacidades de los perros de trabajo

La primera etapa de edición genética se centrará en eliminar problemas de salud comunes que afectan a estas razas, como la displasia de cadera. En las fases posteriores, Lamm tiene la intención de explorar mejoras más sofisticadas, incluyendo la incorporación de genes de receptores olfativos de lobos, con el objetivo de potenciar las habilidades de estos perros en el ámbito militar. Colossal Biosciences, conocida por su investigación en la modificación genética de lobos como parte de su “Proyecto de desextinción del lobo gigante”, aporta su experiencia al desarrollo de Warhound.

La startup, que tiene su sede en Texas, también planea equipar a estos canes con tecnología avanzada de Anduril, que incluye software y capacidades de percepción situacional, mejorando su eficacia en el campo de batalla. Sin embargo, cuando se le preguntó si esto implicaría que los perros se convertirían en una especie de cyborgs, Lamm aclaró que el enfoque actual es proporcionarles herramientas como chalecos antibalas avanzados, en lugar de implantes tecnológicos en sus cuerpos.

Un equipo de expertos para llevar a cabo la visión

Ni Luckey ni Lamm estarán involucrados en la operación diaria de Warhound, aunque Lamm forma parte del consejo de administración. El CEO de la compañía es David Spirk, quien anteriormente se desempeñó como director de datos del Departamento de Defensa y trabajó en Palantir. Entre los inversionistas destacados se incluyen In-Q-Tel, Sequoia Capital y ARK Invest. Es importante mencionar que Luckey no posee acciones en la empresa, lo que significa que su influencia es más conceptual que operativa.

Lamm ha indicado que han estado trabajando en el proyecto durante más de un año antes de decidir hacer pública su existencia. En este sentido, uno de los comentarios que surgió en el proceso fue: “Es como el programa canino del Capitán América, pero con la tecnología de Iron Man incorporada”. A medida que avanza este ambicioso proyecto, queda la esperanza de que estas criaturas, diseñadas con precisión, reconozcan que su verdadero objetivo es servir y proteger, en lugar de convertirse en una amenaza.

Compromiso con la ética y el bienestar animal

Warhound tiene previsto operar bajo la supervisión de la American Humane Society, lo que sugiere un compromiso con el bienestar y la ética en el tratamiento de los animales involucrados en el proyecto. Este enfoque es crucial en un momento en que la manipulación genética y la tecnología avanzan a pasos agigantados, lo que plantea preguntas sobre la responsabilidad y los límites en la creación de seres vivos.

A medida que la ciencia avanza, es fundamental mantener un diálogo abierto sobre las implicaciones éticas y prácticas de tales innovaciones. Warhound se posiciona así no solo como un actor en el ámbito militar, sino también como un referente en la discusión sobre la genética y el bienestar animal en el futuro cercano.