Recordatorio a los Héroes del Mar
Elantxobe ha sido escenario de un emotivo homenaje a los marinos mercantes que perdieron la vida durante la Guerra Civil Española, en el marco del 90 aniversario del inicio de este conflicto. Este acto, organizado por el Ayuntamiento de Elantxobe en colaboración con la Asociación Vasca de Capitanes de la Marina Mercante, tuvo lugar en la emblemática Atalaya de la localidad.
La consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, estuvo presente en el evento, donde se descubrió una placa conmemorativa en honor a las víctimas. A la ceremonia también asistieron el presidente de la Asociación Vasca de Capitanes, Patxi Odiaga, junto a autoridades locales, familiares de los fallecidos y miembros de la comunidad marítima.
Un Legado que No Debe Olvidarse
Las cifras proporcionadas por la Asociación Vasca de Capitanes indican que más de 700 marinos mercantes perdieron la vida durante la Guerra Civil, siendo muchos de ellos víctimas de represalias. Este homenaje no solo busca recordar a aquellos que dieron su vida, sino también resaltar la historia de una comunidad que ha estado íntimamente ligada al mar.
Durante su intervención, Barredo destacó la profunda conexión histórica de Euskadi con la actividad marítima, haciendo hincapié en la formación del primer Gobierno Vasco en octubre de 1936, bajo la presidencia de José Antonio Agirre, el cual asumió responsabilidades en el ámbito de la Marina Civil. Este contexto histórico da aún más valor al homenaje, recordando la importancia del mar en la identidad vasca.
La Importancia de la Memoria Colectiva
La consejera subrayó la relevancia de este acto como un espacio de memoria y reconocimiento, no solo hacia los marinos que perdieron la vida, sino también hacia sus familias, que han sufrido a lo largo de los años. Barredo enfatizó que “su historia forma parte de la historia de Euskadi”, sugiriendo que es fundamental transmitir esta narrativa a las nuevas generaciones para que nunca se olvide el sacrificio realizado.
El acto concluyó con una profunda reflexión sobre la memoria colectiva y el deber de recordar, reafirmando que “Haien memoria, gure memoria ere bada” (Su memoria es también nuestra memoria).
