El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, ha resaltado la relevancia de la economía social como motor de desarrollo económico, inclusión laboral y cohesión territorial en Asturias. Durante su visita al Hub Lláscares, un proyecto impulsado por la Agrupación de Sociedades Asturianas de Trabajo Asociado y Economía Social (Asata) en las instalaciones del antiguo pozo Candín II, Sánchez destacó las oportunidades que ofrece este nuevo espacio enfocado en la economía circular, la formación y el emprendimiento.
Impacto de la economía social en Asturias
En la actualidad, la economía social en Asturias comprende 600 empresas que generan más de 5.000 empleos directos y alcanzan una facturación cercana a los 400 millones de euros, representando el 4,5% del Valor Añadido Bruto (VAB) de la región. El consejero subrayó el compromiso del Gobierno del Principado con este sector, evidenciado en seis convocatorias de ayudas que el año pasado sumaron cerca de dos millones de euros, así como en la reciente implementación de una nueva Ley de Cooperativas. Esta legislación proporciona un marco legal ágil y adaptado a las necesidades de las empresas, facilitando la creación y gestión de nuevas cooperativas.
Más allá de las cifras, Sánchez destacó la fuerte vocación de la economía social por el desarrollo de áreas rurales y la inclusión social. “El 40% de las sociedades de este sector están ubicadas en concejos rurales, y aproximadamente el 35% de sus empleados proviene de sectores con dificultades para acceder al mercado laboral”, señaló el consejero.
Transformación del patrimonio industrial en un hub de innovación
El proyecto Lláscares transformará las antiguas instalaciones del pozo Candín en un centro de formación e innovación social, orientado a actividades que fomenten la inclusión laboral y social dentro del ámbito de la economía circular. Este hub se ubicará en la planta superior de la antigua lampistería, un espacio de aproximadamente 950 metros cuadrados que ha sido cedido por Hunosa a Asata por un periodo de diez años. La recuperación de estas instalaciones está generando nuevas oportunidades en un lugar con un profundo legado en la historia minera de las cuencas.
Uno de los conceptos clave del hub es la minería inversa, que se centra en la recuperación de materiales de edificios, infraestructuras y procesos de deconstrucción. Esta práctica busca evitar que estos materiales se conviertan en residuos y facilitar su incorporación a nuevos ciclos productivos. El proyecto cuenta con el apoyo y financiación del Servicio Público de Empleo (Sepepa) para algunos de sus programas formativos.
Un espacio para el futuro del empleo en Asturias
“Este espacio se transforma en un lugar de formación e innovación donde se llevarán a cabo actividades inclusivas que contribuirán al empleo en Asturias”, afirmó el consejero de Ciencia. Esta iniciativa se enmarca en un conjunto de proyectos destinados a la recuperación y reutilización del patrimonio industrial y minero, junto con otras intervenciones en lugares emblemáticos como el pozo Carrio y el pozo San Jorge.
La visión de Borja Sánchez sobre la economía social refuerza la importancia de este sector como un pilar fundamental en la construcción de un futuro sostenible y próspero para la comunidad asturiana, donde la inclusión y el desarrollo económico van de la mano.

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