21 de octubre de 2026

Innovador tratamiento: Virus diseñados con IA aplicados en paciente con infección bacteriana por primera vez

Un avance revolucionario en el tratamiento de infecciones bacterianas

La inteligencia artificial (IA) ha marcado un nuevo hito en el ámbito de la medicina, al ser utilizada por primera vez para diseñar virus que tratan infecciones bacterianas resistentes a los antibióticos. Este innovador enfoque ha sido desarrollado por la startup estadounidense Radical Numerics, que ha empleado virus específicamente diseñados para abordar una infección bacteriana considerada “potencialmente mortal” en un paciente.

El tratamiento en cuestión utiliza bacteriófagos, comúnmente conocidos como fagos, que son virus que tienen la capacidad de infectar y eliminar bacterias. Aunque esta terapia ha existido por más de un siglo, el verdadero avance radica en el uso de IA para diseñar virus que se adapten a microorganismos específicos, lo que podría transformar la forma en que se tratan las infecciones bacterianas.

Omnii: el algoritmo que redefine la terapia con fagos

Radical Numerics ha desarrollado un algoritmo inteligente denominado Omnii, que no solo analiza secuencias de ADN, sino que también evalúa características biológicas adicionales, como la estructura de proteínas y los mecanismos que regulan la actividad genética. Este algoritmo se basa en los principios de Evo 2, un modelo que demostró su capacidad en 2025 al generar 16 virus funcionales dirigidos a diferentes bacterias.

En la investigación, los científicos centraron sus esfuerzos en variaciones del fago T7, un virus que infecta exclusivamente a la bacteria Escherichia coli (E. coli). Este microorganismo presenta una cubierta de proteínas protectora y prolongaciones que le permiten adherirse a las superficies bacterianas, facilitando así la introducción de su material genético y su posterior reproducción. Este proceso es crucial para la eliminación efectiva de la bacteria.

Modificación genética para combatir la resistencia

Los investigadores utilizaron Omnii para modificar los genes responsables de la morfología de las prolongaciones del fago. Su objetivo era que los fagos pudieran reconocer y adherirse a una cepa específica de E. coli que había desarrollado resistencia a los antibióticos. La compañía asegura que su modelo de IA fue capaz de generar nuevas secuencias genéticas que permitieron la creación de virus con prolongaciones distintas a las naturales, manteniendo la capacidad de infectar las bacterias del paciente.

Una vez sintetizadas las moléculas de ADN diseñadas por la IA, estas fueron introducidas en bacterias que posteriormente produjeron fagos modificados, listos para combatir la infección resistente. Tras obtener la autorización pertinente para el ensayo clínico, los virus fueron administrados al paciente por parte de los médicos tratantes. Sin embargo, será necesario esperar varios días o incluso semanas para evaluar la efectividad de esta innovadora terapia.

Dudas sobre la eficacia del tratamiento

A pesar de este avance prometedor, los detalles clínicos del caso aún no se han hecho públicos, y el informe técnico no ha sido revisado por pares ni publicado en ninguna revista científica. Estas limitaciones generan incertidumbre sobre la eficacia del tratamiento propuesto. Brandon Berryhill, microbiólogo evolutivo de la Universidad de Uppsala, manifestó que, aunque los virus diseñados mediante IA puedan eliminar bacterias, esto no necesariamente explica su éxito ni permite establecer pautas generales para el desarrollo de terapias similares. “No podemos medir nada en el laboratorio y saber qué tan bien controlarán una infección. Hay muchísimas cosas que desconocemos sobre las reglas del juego”, comentó.

El futuro y los desafíos de la IA en medicina

Eric Nguyen, director ejecutivo de Radical Numerics, ha declarado que su equipo tiene la intención de publicar sus hallazgos en investigaciones revisadas por pares, y que cualquier información adicional sobre el paciente dependerá de los consentimientos correspondientes. Sin embargo, no se han proporcionado fechas concretas para estas acciones.

En medio de esta incertidumbre, el interés por la tecnología aumenta, especialmente ante el creciente problema de la resistencia a los antibióticos, que representa una amenaza global para la salud. A pesar de los avances médicos legítimos que se pueden lograr, también surgen preocupaciones sobre el uso indebido de la IA, ya que estos desarrollos podrían facilitar la creación de armas biológicas. Esta dualidad en la aplicación de la tecnología subraya la necesidad de un enfoque ético y responsable en su desarrollo y uso.