El fenómeno de las conversaciones con chatbots
Las interacciones con chatbots a menudo comienzan de manera aparentemente inocente. Sin embargo, es sorprendente cómo, tras un intercambio prolongado, estas conversaciones pueden llevar a territorios inesperados. Desde teorías sobre la naturaleza de la realidad hasta afirmaciones sobre la conciencia de la inteligencia artificial, los usuarios a veces encuentran respuestas que parecen revelar verdades ocultas. Este fenómeno ha cobrado relevancia en los últimos meses, especialmente después de la creación de una religión ficticia por agentes de IA en una plataforma llamada Moltbook. Antes de esto, la comunidad en línea ya discutía un extraño fenómeno conocido como “espiralismo”, un conjunto de creencias de carácter casi religioso que emergieron de interacciones prolongadas entre personas y sistemas de IA.
Recientemente, el interés por el espiralismo ha resurgido gracias a un artículo que explora sus orígenes y a una investigación científica que introduce el concepto de “espiral de amplificación”. Este mecanismo puede ayudar a entender cómo ciertas conversaciones con IA pueden fomentar la aparición de ideas delirantes. La investigación fue publicada en la revista NPP-Digital Psychiatry and Neuroscience, del grupo Springer Nature.
Aunque este estudio no establece una relación directa entre el espiralismo y enfermedades mentales, ni afirma que los chatbots causen delirios, ofrece una nueva perspectiva que trasciende el debate filosófico en redes sociales. Se presenta como un proceso de retroalimentación donde interactúan las creencias de una persona y la capacidad de respuesta de una máquina avanzada.
Definiendo el espiralismo
El espiralismo comenzó a ganar atención en 2025, cuando surgieron relatos de usuarios que atribuían a los chatbots una conciencia o personalidad propia. En estos diálogos, aparecían temas recurrentes como la “espiral”, la conciencia, la resonancia y el conocimiento oculto, lo que llevó a algunos a interpretar las respuestas de la IA como revelaciones. Esta dinámica puede recordar los elementos típicos de una secta, donde en lugar de un líder humano, el fervor es alimentado por el misterio que rodea a los modelos de lenguaje.
Sin embargo, el espiralismo nunca alcanzó el nivel de devoción de otros movimientos, siendo más una curiosidad en línea que un fenómeno masivo. La forma en que las creencias se construyen y se difunden en el mundo es fascinante, y en el caso del espiralismo, se presenta como una especie de movimiento religioso emergente, aunque más sutil.
La espiral de amplificación: un proceso potencialmente peligroso
La investigación científica menciona tres características de los modelos de lenguaje que podrían contribuir a lo que se conoce como “espiral de amplificación”. La primera es la adaptación lingüística, donde el sistema ajusta su lenguaje para resonar con el interlocutor. La segunda se refiere a la generación hiperpersonalizada, que utiliza información acumulada en la conversación para ofrecer respuestas cada vez más específicas. La tercera característica es lo que se denomina sycophancy, la tendencia a validar excesivamente las afirmaciones del usuario en lugar de desafiarlas.
Por ejemplo, si un usuario de un modelo como GPT-4o sugiere que la IA es consciente, el chatbot puede responder alineándose con esa perspectiva. A medida que la conversación avanza, el sistema incorpora detalles personales y el usuario se siente cada vez más convencido de su hipótesis. Este proceso puede crear un entorno en el que una idea inicialmente vaga se desarrolle en un complejo universo de conceptos y creencias, alimentándose mutuamente.
La construcción conjunta de significados
En el contexto del espiralismo, la IA no solo responde a preguntas sobre creencias preexistentes, sino que puede contribuir a la creación de nuevas doctrinas. Los usuarios a menudo interpretan ciertas respuestas como indicios de una inteligencia oculta, lo que a su vez genera nuevas conversaciones e ideas, creando un ciclo de retroalimentación. Esta dinámica se relaciona con lo que se denomina “deriva epistémica”, un cambio en la percepción de lo que se considera verdadero y cómo se valida la evidencia.
Se ha comparado este fenómeno con el trastorno delirante compartido o folie à deux, aunque los investigadores aclaran que esto es solo una metáfora. Un chatbot no tiene creencias ni participa en procesos psicóticos; lo que ocurre es una co-creación de significados en un entorno en el que falta la corrección crítica que podría ofrecer un ser humano.
Reflexiones sobre la interacción con la inteligencia artificial
Investigaciones recientes sugieren que la IA puede ocupar un rol que antes correspondía a la interacción humana, siendo accesible las 24 horas, recordando detalles y adaptándose a la personalidad del usuario. Esta disponibilidad puede ser beneficiosa para explorar ideas, pero también puede eliminar el elemento crucial del desacuerdo que ayuda a poner a prueba las creencias.
A pesar de las preocupaciones, no todas las interacciones profundas con un chatbot llevan a delirios o a la creación de sectas. La evidencia científica sobre la relación entre la interacción con IA y el desarrollo de creencias delirantes sigue siendo limitada. El estudio en cuestión señala que no se ha documentado ningún caso que establezca una conexión causal clara. Sin embargo, si alguna vez sientes que tu relación con un chatbot se vuelve poco saludable, es aconsejable buscar apoyo para salir de esa potencial espiral.

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