28 de octubre de 2026

La Coca-Cola Light no es el «cigarro de los millennials»: Descubre lo que dice la ciencia sobre su consumo

La polémica sobre el consumo de Coca-Cola Light

Fumar es ampliamente reconocido como uno de los hábitos más perjudiciales para la salud, lo que ha llevado a muchas personas a establecer paralelismos entre este hábito y otros productos potencialmente dañinos. En este contexto, la Coca-Cola Light ha sido objeto de atención en las redes sociales, donde algunos usuarios la han apodado «el cigarro de los millennials». Esta tendencia ha sido impulsada por publicaciones que sugieren que disfrutar de una Coca-Cola Light puede ser comparado con disfrutar de un cigarrillo.

Una publicación en TikTok de Kelly Sites ejemplifica esta comparación de manera humorística, al describir su ritual de «pausa para el cigarro millennial» con una Coca-Cola Light. Este fenómeno también incluye imitaciones del gesto de fumar mientras se bebe a través de un popote, lo que refuerza la idea de que el refresco se ha convertido en una especie de sustituto social para los jóvenes.

Investigaciones sobre los efectos de los refrescos light

A pesar de la creciente preocupación por los efectos de las bebidas azucaradas y edulcoradas, la investigación específica sobre la Coca-Cola Light es limitada. En general, los estudios se centran en los edulcorantes artificiales que se utilizan en estas bebidas, como el aspartamo, el cual está presente en la Coca-Cola Light. Scott Keatley, un dietista registrado, aclara que estos edulcorantes no elevan los niveles de azúcar en sangre ni aumentan la insulina, lo que implica que, en términos mecánicos, no son tan perjudiciales como se podría pensar. Además, no se ha encontrado evidencia concluyente que vincule el consumo de Coca-Cola Light con el cáncer en las cantidades que la mayoría de las personas consume.

Sin embargo, algunos estudios sugieren que el consumo regular de edulcorantes bajos en calorías podría estar asociado con problemas cognitivos. Una investigación reciente analizó datos de casi 13,000 personas y descubrió que aquellos que consumían edulcorantes artificiales presentaban un deterioro cognitivo más acelerado en comparación con quienes no los consumían. Además, una revisión de 21 estudios publicada en 2023 reveló que el consumo excesivo de refrescos light podría tener efectos negativos en la salud mental y física, así como un mayor riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes.

Expertos opinan sobre la comparación con el tabaco

Los dietistas coinciden en que equiparar la Coca-Cola Light con el fumar es una exageración. Lisa Moskovitz, dietista registrada y directora ejecutiva de NY Nutrition Group, argumenta que, aunque los refrescos no aportan valor nutricional, no causan un daño inmediato al organismo. Sin embargo, advierte sobre los efectos secundarios a corto plazo, como hinchazón y problemas digestivos, que pueden surgir de su consumo.

Keatley también se muestra escéptico respecto a esta comparación, señalando que el consumo ocasional de Coca-Cola Light no representa un riesgo significativo para la salud. Los edulcorantes artificiales, según él, se eliminan rápidamente del organismo y no tienen efectos tóxicos evidentes en dosis normales. Sin embargo, destaca que el uso excesivo de estas bebidas podría alterar la percepción del sabor dulce, lo que podría llevar a antojos de alimentos azucarados.

La importancia de la moderación en el consumo

Los expertos coinciden en que tomar refrescos con moderación es clave. Moskovitz sugiere que aquellos que consumen Coca-Cola Light con frecuencia deben reflexionar sobre las razones detrás de su consumo, ya sea por intentar restringir calorías o simplemente por gusto. Recomienda reducir gradualmente el consumo, especialmente si se reemplaza el agua con refrescos, ya que esto podría tener efectos negativos en la salud ósea y dental.

Keatley también aconseja disfrutar de la Coca-Cola Light de manera consciente, sugiriendo que puede formar parte de un estilo de vida saludable si se consume de forma ocasional. Ambos dietistas hacen hincapié en la importancia de no permitir que estas bebidas se conviertan en la principal fuente de hidratación. En resumen, la idea de que la Coca-Cola Light es el «tabaco de los millennials» carece de fundamento científico, y es esencial abordar su consumo con responsabilidad.