20 de octubre de 2026

Miguel Ángel Ruiz Arias, de MenSana Psicología: «La atención psicológica debe adaptarse a la persona, no al revés»

MenSana Psicología es el proyecto de Miguel Ángel Ruiz Arias, psicólogo general sanitario, que ofrece atención psicológica a domicilio en Asturias y terapia online. En esta entrevista repasa su trayectoria, la filosofía del proyecto, cómo trabaja a domicilio y online, los motivos de consulta más frecuentes y cómo elige el enfoque con cada persona.

¿Cómo llegó a la psicología y cuál ha sido su trayectoria hasta crear MenSana Psicología?

Mi trayectoria profesional ha estado vinculada al interés por comprender a las personas, su comportamiento y los factores que influyen en su bienestar. Mi formación en Psicología se ha complementado con otros ámbitos, como la educación, la salud, la actividad física, las organizaciones y la intervención psicológica especializada.

A lo largo de los años he ido ampliando mi formación en psicología general sanitaria, psicología del deporte, gerontología, terapias de tercera generación, hipnosis terapéutica, intervención sistémica y otras herramientas de evaluación e intervención. También he trabajado en contextos diferentes, incluida la atención psicológica relacionada con el dolor.

MenSana Psicología nace de esa visión amplia de la persona y de la convicción de que la atención psicológica debe responder a las necesidades reales de cada individuo. Nuestro proyecto profesional combinará rigor, cercanía y flexibilidad, facilitando el acceso a la atención psicológica mediante sesiones presenciales a domicilio y terapia online, yendo al lugar de las personas.

¿Qué significa el nombre MenSana y qué filosofía hay detrás del proyecto?

MenSana remite a la conocida expresión de Juvenal, mens sana in corpore sano, que invita a contemplar el bienestar desde una perspectiva integral. La salud psicológica no está aislada de nuestro cuerpo, nuestras relaciones, nuestras emociones, nuestros pensamientos, nuestras circunstancias o nuestros hábitos cotidianos.

La filosofía del proyecto parte de esa idea: comprender a la persona en su conjunto, sin reducirla a un diagnóstico o a un problema concreto. En ocasiones, detrás de la ansiedad, el estrés o las dificultades emocionales encontramos circunstancias vitales, patrones de comportamiento, problemas de relación o situaciones que requieren una mirada más amplia.

Por eso, en MenSana Psicología cada intervención se adapta a las necesidades y objetivos de la persona, utilizando herramientas psicológicas fundamentadas y ajustadas a cada caso particular. El propósito es ayudar a comprender lo que sucede, desarrollar recursos y favorecer cambios que puedan mantenerse en la vida cotidiana.

¿Por qué decidió ofrecer la terapia a domicilio? ¿Qué aporta a la persona recibir la sesión en su propia casa?

La psicología a domicilio en Asturias responde a una necesidad que no siempre encuentra solución en el modelo tradicional de consulta. Hay personas a las que les resulta difícil desplazarse, que tienen responsabilidades familiares, problemas de movilidad o circunstancias personales que hacen más cómodo recibir atención en su propio hogar.

Además, el domicilio es el entorno en el que transcurre buena parte de nuestra vida. En determinados casos, conocer ese contexto puede ayudar a comprender mejor las rutinas, las relaciones y las dificultades cotidianas, especialmente en el trabajo con familias.

Ofrecer psicología a domicilio en Asturias permite acercar la atención profesional a personas que, por diferentes motivos, podrían encontrar más barreras para acudir a una consulta. No significa que esta modalidad sea siempre mejor que la presencial en un centro, sino que constituye una alternativa que puede resultar especialmente adecuada según las circunstancias de cada persona. Aprendí mucho de la importancia de ir a los que no pueden venir, de mi labor como psicólogo en un centro residencial para personas mayores que contaba con más de 400 residentes, muchos encamados o con problemas de movilidad.

¿Cómo es en la práctica una sesión a domicilio? ¿Cómo se cuida la privacidad y en qué casos la recomienda?

La sesión mantiene los mismos principios profesionales que cualquier intervención psicológica: evaluación, definición de objetivos, planificación del trabajo, intervención y seguimiento de la evolución. La diferencia está en el lugar donde se desarrolla o el formato.

Antes de comenzar, es importante disponer de un espacio tranquilo que aporte seguridad y permita conversar con intimidad y tranquilidad. La confidencialidad es una condición esencial y se establecen las pautas necesarias para proteger la privacidad durante la intervención.

La atención a domicilio puede ser útil para adultos, niños, adolescentes y familias, siempre que las características del caso permitan trabajar adecuadamente en ese entorno. En el ámbito familiar, por ejemplo, la psicología a domicilio puede facilitar la comprensión de determinadas dinámicas y rutinas. En otras situaciones, la terapia online o una consulta presencial en otro contexto pueden ser más apropiadas.

La modalidad se decide atendiendo a las necesidades de la persona, los objetivos terapéuticos y las condiciones que permitan desarrollar el trabajo con garantías.

¿Qué papel tiene la terapia online y cómo se combina con las sesiones presenciales?

La terapia online permite recibir atención psicológica mediante videollamada a través de una aplicación segura, sin necesidad de desplazarse. Facilita la continuidad del proceso cuando existen dificultades de horario, distancia o conciliación, y puede ser una alternativa adecuada para muchas personas.

En MenSana Psicología, la atención online complementa la psicología a domicilio en Asturias. La elección depende de las necesidades del caso, las preferencias de la persona y la viabilidad de trabajar con privacidad y seguridad.

Ambas modalidades permiten establecer objetivos, revisar avances y desarrollar estrategias para afrontar las dificultades. No obstante, no todas las situaciones son iguales: es necesario valorar individualmente qué formato resulta más conveniente y si existen circunstancias que aconsejen otra modalidad de atención.

Lo importante no es elegir una opción por comodidad únicamente, sino encontrar una forma de intervención que facilite el trabajo psicológico y se ajuste a la realidad de cada persona.

¿Cuáles son hoy los motivos de consulta más frecuentes? ¿Ha notado cambios en los últimos años?

Entre los motivos de consulta se encuentran la ansiedad, el estrés, las dificultades del estado de ánimo, los problemas de autoestima, las alteraciones del sueño, los miedos y las fobias, las experiencias traumáticas y los conflictos de pareja o familiares.

También hay personas que acuden porque atraviesan una etapa de cambio, se sienten desbordadas o quieren comprender mejor sus reacciones y mejorar sus relaciones. No siempre es necesario esperar a que el malestar sea intenso para buscar ayuda.

En los últimos años se habla más de salud mental y parece existir una mayor disposición a reconocer determinadas dificultades y pedir apoyo. Aun así, persisten barreras relacionadas con el estigma, la incertidumbre o la idea de que uno debería poder resolverlo todo por sí mismo.

Pedir ayuda psicológica no significa ser débil. Puede ser una decisión responsable para comprender lo que sucede, prevenir que determinadas dificultades se mantengan y adquirir recursos para afrontar mejor las circunstancias.

Trabaja con enfoques como la terapia cognitivo-conductual, las terapias de tercera generación, el EMDR o la hipnosis clínica. ¿Cómo decide qué enfoque utilizar con cada persona?

No considero que exista una técnica que sea la mejor para todas las personas o para todos los problemas. La intervención comienza por comprender qué le ocurre a la persona, cómo se mantiene la dificultad, qué recursos tiene y qué objetivos quiere alcanzar.

A partir de esa evaluación se seleccionan las herramientas más adecuadas, teniendo en cuenta la evidencia disponible, la formación profesional y las características individuales. La terapia cognitivo-conductual, las terapias de tercera generación —como la terapia de aceptación y compromiso o el mindfulness— y el enfoque sistémico ofrecen recursos diferentes que pueden resultar útiles según el caso.

El EMDR y la hipnosis clínica también pueden tener aplicaciones específicas cuando están indicados y se utilizan con la preparación y las garantías necesarias. No se trata de aplicar muchas técnicas, sino de elegirlas con criterio y explicar a la persona para qué se utilizan.

La relación terapéutica, la colaboración y la revisión de los resultados son fundamentales. La intervención debe tener sentido para quien la recibe y adaptarse a su evolución.

¿Qué le diría a alguien que duda si pedir ayuda psicológica?

Le diría que no necesita esperar a encontrarse al límite para consultar. Si una preocupación se mantiene, el malestar interfiere en su vida cotidiana o siente que repite situaciones que no consigue resolver, hablar con un profesional puede ayudarle a entender mejor lo que está ocurriendo.

El primer paso no obliga a tomar decisiones precipitadas. Puede servir simplemente para explicar la situación, resolver dudas y valorar qué tipo de ayuda sería conveniente.

En MenSana Psicología intento que ese acercamiento sea profesional, cercano y adaptado a las circunstancias de cada persona. La psicología a domicilio en Asturias y la terapia online son dos formas de facilitar el acceso a esa atención.

Toda persona tiene su historia y sus circunstancias. Buscar ayuda es una manera de empezar a trabajar sobre ellas, con objetivos realistas y sin exigirse resolverlo todo de una vez.

Para conocer mejor los servicios y las modalidades de atención de MenSana Psicología, puede consultarse la web www.mensana.soy o, si lo desean, escribirnos a info@mensana.soy.