21 de octubre de 2026

Descubre la ashwagandha: el suplemento natural que combate el estrés y mejora tu bienestar

La ashwagandha: de la medicina tradicional a la tendencia del bienestar

En los últimos dos años, la ashwagandha ha captado la atención de quienes buscan mejorar su bienestar, convirtiéndose en un ingrediente popular en gomitas y polvos. Esta planta, conocida científicamente como Withania somnifera, ha sido utilizada durante milenios en la medicina ayurvédica, especialmente valorada por su capacidad para ayudar a reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés.

Los beneficios de la ashwagandha se apoyan en varios ensayos clínicos que sugieren su efectividad en la disminución del estrés y la ansiedad. Sin embargo, es importante señalar que estos estudios aún se encuentran en etapas iniciales y, aunque algunos resultados son prometedores, también se ha observado que los mismos compuestos responsables de sus beneficios podrían provocar efectos adversos, como un aumento en la sensación de nerviosismo o ansiedad en ciertos individuos.

Impacto en el estrés y la ansiedad: resultados mixtos

Un metaanálisis reciente de 2024 indica que la ashwagandha puede efectivamente reducir el estrés y la ansiedad en comparación con un placebo, aunque los efectos observados fueron mínimos. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa de EE. UU. (NCCIH) advierte que muchos de los estudios realizados hasta ahora han involucrado muestras pequeñas y diversas formulaciones de la planta, lo que complica la evaluación de su eficacia, especialmente en relación con la ansiedad.

Además, la investigación hasta la fecha se ha centrado en períodos de uso de hasta tres meses, lo que limita la capacidad para establecer conclusiones sobre su uso a largo plazo. Es fundamental considerar que la dosis ideal de ashwagandha puede variar ampliamente entre individuos, y el consumo excesivo podría resultar en efectos secundarios que superen cualquier beneficio potencial, incluyendo un incremento en la ansiedad.

Posibles efectos adversos y contraindicaciones

Aunque los casos de efectos adversos son relativamente raros, han surgido preocupaciones sobre cómo la ashwagandha puede imitar o exacerbar síntomas de ansiedad. Algunos estudios han indicado que esta planta podría aumentar los niveles de hormonas tiroideas, lo que puede llevar a un estado conocido como tirotoxicosis, cuyos síntomas incluyen temblores, palpitaciones y ansiedad. En 2026, se documentó un caso de tirotoxicosis bioquímica vinculada a la ashwagandha en un paciente con antecedentes de tiroiditis.

A pesar de ser considerada generalmente «segura», la mayoría de los análisis excluyen a personas con trastornos tiroideos. Si bien la tirotoxicosis inducida por la ashwagandha no es común y no se manifiesta en todos los casos, este tipo de incidentes resalta la necesidad de un enfoque cauteloso. El NCCIH desaconseja el uso de ashwagandha en individuos con enfermedades tiroideas o autoinmunes, así como en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, y advierte sobre posibles interacciones con medicamentos para la diabetes, hipertensión y otros tratamientos.

Regulaciones y recomendaciones de salud

La creciente preocupación sobre la seguridad de la ashwagandha ha llevado a varios organismos reguladores a tomar medidas. Dinamarca, por ejemplo, prohibió su uso en complementos alimenticios en 2023, basándose en una evaluación de riesgos que fue criticada por algunos investigadores por sus fallas metodológicas. En 2024, la agencia de seguridad alimentaria de Francia recomendó que personas con afecciones tiroideas, hepáticas o cardíacas, así como mujeres embarazadas y menores de edad, eviten estos suplementos.

A su vez, en abril de 2026, las autoridades indias manifestaron su preocupación por el aumento de la concentración de withanólidos en las hojas de la planta en comparación con la raíz. Algunos informes también sugieren que el aumento de la ansiedad podría estar relacionado con síntomas de abstinencia después de suspender el consumo de ashwagandha. Un caso reciente describió a un joven que experimentó taquicardia, insomnio y ansiedad tras dejar abruptamente una dosis diaria de 600 mg.

Una opción que merece precaución

A pesar de que los estudios actuales sugieren que la ashwagandha no representa un peligro significativo para la mayoría de los adultos sanos, la evidencia creciente indica que no es el «reconfortante natural» que se promociona. Su actividad biológica presenta resultados variables en la reducción del estrés y la ansiedad, y puede incluso inducir síntomas que pretende aliviar.

Para aquellas personas con trastornos de ansiedad diagnosticados, problemas tiroideos o bajo tratamiento médico, es fundamental consultar a un profesional de la salud antes de considerar la inclusión de la ashwagandha en su rutina. La seguridad y la eficacia deben ser prioridades al evaluar cualquier suplemento, especialmente uno que pueda tener efectos tan variados en diferentes individuos.