26 de septiembre de 2026

El muro fronterizo de Trump pone en peligro valiosos sitios arqueológicos milenarios

Controversia sobre la construcción del muro fronterizo

La reciente iniciativa de construir infraestructura fronteriza ha generado una fuerte indignación al impactar negativamente los paisajes vírgenes del Parque Nacional de Big Bend. Sin embargo, hay una preocupación menos visible que se desarrolla en terrenos privados de Texas, donde el muro fronterizo amenaza con atravesar algunos de los yacimientos arqueológicos más significativos de América del Norte. Esto pone en peligro la preservación de antiguos artefactos indígenas y el valioso arte rupestre que ha perdurado durante milenios.

En el transcurso de este año, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) han otorgado contratos que suman miles de millones de dólares para erigir un muro y otras barreras en el oeste de Texas. Este proyecto se extiende a lo largo de más de 800 kilómetros (500 millas) a lo largo del río en la frontera entre Estados Unidos y México, abarcando el Parque Nacional de Big Bend y otros entornos naturales de gran belleza.

La respuesta bipartidista en contra de esta construcción ha sido clara, lo que llevó al DHS a descartar inicialmente la idea de levantar un muro de bolardos de acero de 9.14 metros (30 pies). En su lugar, la agencia optó por implementar kilómetros de barreras diseñadas para vehículos a lo largo del río y desarrollar más de 322 kilómetros (200 millas) de nuevas carreteras. Sin embargo, el 6 de agosto, las excavadoras comenzaron a despejar terrenos en el corredor del Río Grande, específicamente en las proximidades del Cañón de Santa Elena, aunque las obras fueron interrumpidas debido a diversas demandas judiciales.

Impacto en yacimientos arqueológicos del oeste de Texas

A pesar de la pausa en las obras, los planes para la construcción del muro y una red de caminos continúan, abarcando terrenos montañosos y cañones fuera del parque nacional. Muchos de estos terrenos privados son considerados por ganaderos y propietarios como ricos en yacimientos arqueológicos que deben ser protegidos. Existe una creciente preocupación por el potencial daño que la construcción podría causar no solo al dividir tierras, sino también a sitios que, en muchos casos, aún no han sido estudiados en profundidad.

El arqueólogo Bryon Schroeder, quien ha estado excavando en la propiedad del ganadero Jeff Fort durante los últimos dos años, dirige el Centro de Estudios de Big Bend en la Universidad de Sul Ross. Su trabajo se centra en investigar el legado cultural, histórico y arqueológico de la región. En sus excavaciones, ha recuperado cerámica y adobe fundido que datan de un periodo cercano al año 800 d.C., así como turquesas y conchas marinas, lo que sugiere vínculos comerciales con áreas exteriores a la región.

El sitio excavado por Schroeder, conocido como Canta Recio, se encuentra en el trazado propuesto para el muro. Esto implica que parte del yacimiento será destruido por las excavadoras, mientras que otras áreas quedarán inaccesibles si se procede con la construcción del muro. Schroeder compara este yacimiento con los asentamientos egipcios a lo largo del Nilo, sugiriendo que fue habitado en múltiples ocasiones entre los años 800 y 1400 por grupos que buscaban tierras fértiles, atraídos por las inundaciones del río.

La pérdida de la historia compartida

La difícil situación que enfrentan arqueólogos como Schroeder radica en la imposibilidad de evaluar completamente lo que está en riesgo, dado que muchos de los yacimientos se encuentran en propiedades privadas que no han sido exploradas. Esto plantea un dilema crítico: la construcción del muro podría borrar fragmentos de historia antes de que tengan la oportunidad de ser documentados adecuadamente.

Un portavoz de la CBP ha manifestado que la agencia está llevando a cabo evaluaciones medioambientales y culturales con la intención de mitigar los impactos y equilibrar las necesidades operativas con una gestión responsable del territorio. Sin embargo, los estudios previos no han sido suficientes para proteger yacimientos de importancia histórica, como el yacimiento de Polvo en Redford, Texas, que alberga un poblado prehistórico y un cementerio que data del siglo XIV. Asimismo, el cañón Eagle Nest en Langtry, uno de los sitios arqueológicos más estudiados de Texas, también se vería afectado por la construcción de alguna barrera.

Un legado familiar en peligro

La oposición al muro fronterizo trasciende la arqueología y se entrelaza con el legado familiar de personas como Patrick Zuberbueler, un ganadero que ha visto su patrimonio amenazado. Su familia ha trabajado la tierra desde 1898, y actualmente se enfrenta a la pérdida de su rancho y la dificultad de gestionar su explotación ganadera debido a la construcción proyectada.

Por otro lado, la arqueóloga Carolyn Boyd, experta en arte rupestre, ha dedicado gran parte de su vida a desentrañar la historia que se oculta tras las pinturas rupestres en la región. Boyd destaca la importancia cultural de lugares como Painted Shelter, donde se encuentran diversos estilos de arte que datan de entre 1,000 y 6,000 años. Sin embargo, este sitio también se encuentra en la trayectoria de las obras de construcción, y Boyd advierte que la vibración generada podría dañar irreversiblemente las pinturas.

Resistencia ante la construcción del muro

El Distrito Arqueológico de Lower Pecos Canyonlands, donde se ubica el rancho Zuberbueler, fue designado Monumento Histórico Nacional en enero de 2021, lo que debería ofrecer una protección adicional. Sin embargo, las leyes que protegen estos monumentos han sido desestimadas en el afán del DHS por avanzar con la construcción del muro fronterizo.

La situación ha llevado a Zuberbueler a manifestar su determinación de luchar contra el proyecto, señalando que es inconcebible el daño que podría causar. A pesar de la amenaza, algunos residentes están organizándose y tomando medidas legales para resistir la construcción en terrenos privados, mostrando que la lucha por preservar su historia y su medio de vida está lejos de concluir.