En la era digital, donde las interacciones en línea son cada vez más comunes, es probable que hayas observado una peculiar tendencia en espacios públicos: dos adolescentes se enfrentan, en silencio, mientras uno se toca la mandíbula y el otro camina con una actitud exageradamente segura, como si fuera un personaje no jugable (NPC) de un videojuego. En el fondo, una música melancólica mezcla pianos frenéticos con ritmos electrónicos. Los competidores se mantienen callados, mientras la audiencia espera ansiosa el momento de reaccionar. Este fenómeno es conocido como una «batalla de farmeo de aura».
La esencia de las batallas de farmeo de aura
Las batallas de farmeo de aura, donde el término «farming» se refiere a la recolección y «aura» evoca un halo de confianza, transforman memes en movimientos corporales tangibles. Gestos como una mandíbula marcada (mewing), una mirada inexpresiva (unbothered look) o una pose celebratoria se convierten en símbolos significativos para una audiencia que comprende las referencias culturales en juego. A pesar de que el concepto de aura busca describir el carisma o la presencia que hace a alguien parecer admirable, resulta irónico que estas competiciones solo existan gracias al reconocimiento colectivo que reciben.
La antropóloga social María Belén Silva, coordinadora del Centro de Estadísticas en Salud Mental (CESME) en Misiones, Argentina, señala que estas batallas son una forma de demostrar el dominio de un lenguaje compartido. Los participantes replican movimientos que nacieron en internet y los llevan a un contexto físico, donde una audiencia familiarizada con esos códigos reacciona a ellos.
El papel del público en la puntuación de aura
El término «aura» ha evolucionado para describir lo que hace que una persona se perciba como magnética o segura de sí misma. Esta percepción abarca no solo la apariencia física, sino también aspectos como la forma de caminar y reaccionar ante los demás. Desde principios de 2020, el concepto ha adquirido un significado casi místico, especialmente entre atletas y gamers que utilizan la expresión ‘aura points’ para medir comportamientos que merecen admiración o desdén.
En una entrevista, el filósofo Julian Baggini comentó que la Generación Z ha convertido este sistema de puntos en un «código de honor contemporáneo», que establece qué conductas son valoradas y cuáles pueden resultar en la pérdida de estatus. Silva indica que inicialmente, los puntos de aura surgieron como una broma digital, donde se otorgaban o restaban puntos según la imperturbabilidad o lo absurdo de las acciones de una persona. Con el tiempo, este concepto se trasladó del mundo virtual a una especie de puntuación social aplicada al cuerpo.
La evolución de las batallas de aura en el mundo físico
No tardaron en surgir interrogantes sobre qué pasaría si dos individuos, o personajes, enfrentaban sus auras. En 2024, usuarios comenzaron a confrontar personajes en línea para evaluar cuál imponía más presencia. Un post en Reddit propuso un duelo entre Piccolo, de Dragon Ball, y Killua, de Hunter x Hunter, donde la competencia se desarrollaba a través de comentarios sin un ring físico ni jueces.
En 2025, este concepto ganó vida cuando un video de Rayyan Arkan Dikha, un niño indonesio de 11 años, se volvió viral. En él, Rayyan bailaba sobre una embarcación durante el Pacu Jalur, una competencia tradicional en Indonesia. Con sus lentes oscuros y movimientos calculados, encarnaba lo que internet intentaba definir: realizar acciones llamativas sin mostrar un interés excesivo por atraer la atención. Los usuarios lo aclamaron como un maestro del farmeo de aura.
La tendencia de farmeo de aura en Latinoamérica
Este año, Brasil fue testigo de la popularidad de los «campeonatos de farmeo de aura», donde adolescentes se reunían en plazas y parques formando círculos alrededor de dos competidores que se enfrentaban a través de caminatas exageradas y gestos extraídos de memes. El objetivo era simple: ser más cool que el adversario. Silva sugiere que la naturaleza competitiva del farmeo de aura no es casualidad, ya que desde 2010, las competencias de rap y danza han sido espacios donde los jóvenes exhiben sus habilidades y reciben reconocimiento inmediato de sus pares.
La tendencia también ha permeado a otros países de Latinoamérica, donde las redes sociales de Argentina, Colombia y México están repletas de anuncios sobre próximas batallas de farmeo de aura, algunas de las cuales cuentan con el respaldo de universidades e influencers. Esta legitimación podría ayudar a que estos encuentros sean considerados más que una simple moda.
Una nueva forma de socialización en la era digital
El farmeo de aura, más allá de su apariencia absurda, se presenta como una forma inofensiva de socialización. La expresión creativa de los adolescentes, al realizar gestos para sorprender a sus amigos, se convierte en una forma deseable de habitar el espacio público, superando rituales de dominación de generaciones anteriores. Silva argumenta que, en un contexto donde la inteligencia artificial domina, hacer algo inusual y difícil de replicar por máquinas puede ser una manera de destacar la creatividad humana.
Este fenómeno sugiere que, a medida que los jóvenes se apropian de estos espacios, están rompiendo con lo conocido y estableciendo nuevas formas de interacción y expresión en un mundo cada vez más digitalizado. «Haremos todo eso que no puede hacer una máquina. Decir: ‘Solo lo puedo hacer yo y los demás son privilegiados de estar viéndome hacer esto'», concluye Silva.

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