28 de octubre de 2026

La infancia en México sufre las consecuencias de una crisis climática que no originó, según Unicef

Impacto del Cambio Climático en la Infancia en México

En México, los niños y adolescentes enfrentan un alto nivel de riesgo debido al cambio climático, según un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Este país ocupa el puesto 54 entre 200 evaluados en el Índice de Riesgo Climático de la Infancia, un indicador que evalúa la exposición de la población joven a amenazas climáticas y degradación ambiental, así como su vulnerabilidad ante estos fenómenos.

Las repercusiones del cambio climático en la infancia en México están íntimamente ligadas a la exposición a fenómenos climáticos en diversas regiones y a las condiciones socioeconómicas que perpetúan la pobreza y las carencias sociales. Estas circunstancias amplían la vulnerabilidad de los jóvenes a los riesgos climáticos, según la agencia especializada de la ONU.

El informe titulado «La infancia y adolescencia frente al cambio climático en México» busca proporcionar un marco de evidencia para fortalecer las políticas públicas relacionadas con la mitigación y adaptación ante la crisis climática. El documento enfatiza la necesidad de atender las necesidades específicas de la infancia en áreas como salud, educación, alimentación y condiciones de vida.

Aumento de Fenómenos Climáticos y Sus Consecuencias

El análisis revela que en las últimas cinco décadas, los efectos del cambio climático han sido cada vez más evidentes en el territorio mexicano, con un incremento de la temperatura promedio nacional de aproximadamente 0.85 °C. Además, se ha observado una intensificación de fenómenos como huracanes, sequías, deslaves, temperaturas extremas, lluvias torrenciales, inundaciones e incendios.

Con un escenario actual de altas emisiones de gases de efecto invernadero, se prevé que entre 2041 y 2060, la temperatura media anual en el país aumente entre 2 y 2.5 °C. Este aumento está acompañado de una elevada probabilidad de que los fenómenos meteorológicos extremos se vuelvan más frecuentes e intensos.

La combinación de estas amenazas con las condiciones de desigualdad socioeconómica existentes genera un ciclo vicioso que limita el acceso de los niños a servicios esenciales y condiciones de vida necesarias para garantizar su bienestar físico, mental y educativo. La migración y los desplazamientos forzados, atribuidos a diversos factores, agravan aún más esta problemática.

Grupos Más Vulnerables: Menores de Cinco Años y Regiones Afectadas

El estudio identifica a los menores de cinco años y a los habitantes del suroeste mexicano como los grupos más vulnerables a los impactos del cambio climático. Durante la primera infancia, el desarrollo del organismo, el sistema inmunitario y el cerebro se encuentran en una fase crucial, lo que hace que los pequeños sean más susceptibles a problemas como el calor extremo, la desnutrición, enfermedades y episodios de deshidratación.

El suroeste del país, donde se producen fenómenos meteorológicos de manera recurrente, se caracteriza por altos niveles de pobreza y una considerable presencia de comunidades indígenas que enfrentan condiciones de exclusión. Esta combinación de factores limita las oportunidades de los niños para prevenir y recuperarse de los efectos adversos del cambio climático.

Salud Infantil y Cambio Climático: Un Vínculo Preocupante

El análisis destaca que el aumento de precipitaciones intensas está relacionado con un incremento en las tasas de mortalidad y mayor incidencia de enfermedades en la infancia. Por ejemplo, un aumento del 10% en la precipitación máxima acumulada durante cinco días consecutivos se asocia a un incremento del 0.9% en la mortalidad infantil y un aumento del 1.9% en las defunciones por enfermedades diarreicas.

Asimismo, el estudio proyecta que, para el año 2050, las lluvias intensas podrían aumentar en aproximadamente 0.26 milímetros anuales. Este escenario hipotético podría llevar a un incremento en la mortalidad infantil total y en las defunciones por enfermedades diarreicas y respiratorias, impactando también de manera significativa en la economía del país.

Desafíos en el Sistema Educativo y Necesidad de Políticas Efectivas

En el ámbito educativo, las afectaciones del cambio climático son más notables durante los primeros años de primaria. Cuando ocurren fenómenos relacionados con la crisis climática, se observa una disminución en la matrícula escolar, con un descenso del 2.6% entre las niñas y del 2.4% entre los niños en el primer grado.

A pesar de contar con un marco jurídico e institucional que aborda el cambio climático, es fundamental fortalecer la infraestructura y los servicios esenciales, así como ampliar las estrategias de protección social. La inversión pública en medidas de mitigación y adaptación necesita ser incrementada, y los programas de investigación deben enfocarse en detectar riesgos emergentes específicos para la infancia.

Un Llamado a la Acción para Proteger a las Nuevas Generaciones

El informe concluye que las políticas climáticas deben ir más allá de la reducción de emisiones o la respuesta a desastres, integrando objetivos claros de protección de derechos y reducción de desigualdades. La protección de la infancia debe ser prioritaria en las estrategias de adaptación y mitigación climática en México.

Comprender cómo el cambio climático afecta a los niños y jóvenes no solo es una cuestión de protección, sino una condición esencial para que puedan desempeñar un papel activo en la búsqueda de soluciones. Las decisiones que tomemos hoy influirán en la capacidad de las futuras generaciones para construir resiliencia y prosperidad en las próximas décadas.