La celebración de la vivienda colectiva en Europa
Recientemente se han dado a conocer los ganadores de la segunda edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva, un evento que destaca las mejores iniciativas arquitectónicas en el ámbito de la vivienda. Este año, el reconocimiento ha recaído en dos proyectos destacados: «La Métropolitaine», diseñado por Ignacio Prego Architectures, en la categoría de obra nueva, y la transformación de un antiguo garaje en París, realizada por Atelier Téqui Architectes, en la categoría de rehabilitación.
La ceremonia de premiación tuvo lugar en la nueva sede del Instituto de Arquitectura de Euskadi en Tabakalera, San Sebastián, como parte de los European Collective Housing Days, que se celebran durante la Semana Internacional de la Arquitectura. Este año, el número de propuestas se incrementó considerablemente, con 192 proyectos provenientes de 36 países europeos, casi el doble que en la primera edición.
Proyectos ganadores y sus innovaciones
«La Métropolitaine», ubicado en la Avenue de la Porte de Clichy en París, aborda uno de los mayores desafíos de la vivienda urbana: la creación de un espacio habitable donde antes no existía. Este edificio presenta una fachada sólida y continua que da forma a un nuevo entorno urbano, integrando elementos como porches luminosos y cortes irregulares que promueven una experiencia dinámica a nivel de calle. Las viviendas están diseñadas para ser funcionales y confortables, con una doble orientación que permite disfrutar tanto de la vida urbana como de los espacios verdes circundantes.
Por su parte, el proyecto de Atelier Téqui Architectes transforma un antiguo garaje de 1957 en 63 modernos apartamentos. Este diseño ha logrado conservar la icónica fachada del garaje, al tiempo que introduce patios ajardinados que aportan luz natural y aire fresco, creando un entorno más habitable. Las innovaciones en la estructura utilizada y el uso de materiales ecológicos destacan la importancia de la sostenibilidad en la arquitectura contemporánea.
Reflexiones del jurado y la comunidad arquitectónica
El jurado, presidido por Carme Pinós, subrayó la relevancia de estos proyectos en la reconfiguración de la vivienda social. Al incorporar soluciones habitacionales asequibles en ubicaciones céntricas y con alto valor urbano, estos proyectos abordan la urgencia de revitalizar los centros urbanos y promueven la inclusión social. La calidad arquitectónica se erige no solo como un elemento estético, sino como una necesidad intrínseca en la creación de espacios habitables.
Los organizadores del premio también destacaron el elevado nivel de las obras presentadas, que reflejan un compromiso con la calidad y la innovación en el sector de la vivienda. Este evento se ha convertido en un referente para observar cómo la arquitectura puede responder a la crisis de vivienda que enfrenta Europa, al tiempo que se mantiene un enfoque en la diversidad social y la sostenibilidad.
Un futuro prometedor para la vivienda colectiva
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, enfatizó la necesidad de aumentar la oferta de vivienda sin comprometer la calidad arquitectónica. Afirmó que la vivienda protegida no debe ser considerada de segunda categoría y que cada nuevo proyecto debe ser una oportunidad para reflexionar sobre el tipo de ciudad que se desea construir. Este enfoque busca garantizar que el acceso a la vivienda no solo sea un derecho, sino que esté acompañado de un entorno urbano que enriquezca la vida de sus habitantes.
El Premio Europeo de Vivienda Colectiva se establece como un espacio para incentivar la colaboración y el intercambio de ideas entre arquitectos europeos, creando un puente entre diferentes enfoques y realidades en la construcción de vivienda colectiva. La próxima publicación del premio, así como una exposición itinerante, permitirá que estos proyectos sean accesibles a un público más amplio, promoviendo la visibilidad de las mejores prácticas en arquitectura colectiva en Europa.
